Hacer deporte hasta el final del embarazo es sano para el bebé y para la madre

Publicado: 13 noviembre 2009 de Argenis Carvajal en Embarazadas, Salud

En contra de las costumbres médicas más conservadoras, hacer ejercicio físico moderado hasta el final del embarazo no tiene ningún efecto perjudicial en el peso y la talla del feto.

El ejercicio de baja intensidad realizado durante el segundo y tercer trimestre del embarazo no perjudica la salud del feto.

“La práctica de actividad física de baja intensidad posee efectos beneficiosos sobre la salud materno-fetal”. Estos hallazgos se han publicado recientemente en la revista International Journal of Obesity y ponen de manifiesto los beneficios sobre la salud del bebé y de la madre cuando se mantiene un estilo de vida físicamente activo durante todo el embarazo.

“Un programa de ejercicio realizado durante el segundo y tercer trimestre del embarazo no perjudica la salud del feto”, explica Jonatan R. Ruiz, investigador en el Instituto Karolinska de Suecia y autor principal de este estudio.

En el estudio participaron 160 mujeres sanas de entre 25 y 35 años de edad, con hábitos sedentarios y que no tenían riesgo de tener un parto prematuro. De ellas, la mitad realizó un programa de ejercicio bajo la supervisión de expertos en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en colaboración con el Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Severo Ochoa de Madrid.

Los investigadores evaluaron en las mujeres múltiples variables de salud del feto (peso corporal, talla y edad gestacional), y analizaron el efecto del programa de entrenamiento realizado durante el segundo y tercer trimestre del embarazo sobre el peso y la talla del feto.

“El tamaño corporal y la edad gestacional así como otros parámetros de salud fueron similares en el grupo de mujeres que siguieron el programa de ejercicio comparado con aquellas que no hicieron ningún tipo de actividad física durante el embarazo, lo que indica que el ejercicio no atenta contra la salud del feto”, subraya Ruiz.

Los autores también midieron el peso corporal de la madre previo al embarazo, el tamaño corporal del feto, y si se desarrolló o no diabetes durante la gestación. En el grupo de mujeres que no realizó ningún tipo de ejercicio (grupo control), se observó que el peso de la madre antes de quedarse encinta se asociaba positivamente al peso del recién nacido.

“Las madres sedentarias de mayor peso pregestacional dieron a luz a recién nacidos con mayor peso. Sin embargo, esta asociación no se observó en el grupo de mujeres que realizaron ejercicio durante el embarazo”, concluye el investigador.

Según los expertos, los y las bebés con excesivo peso (más de 4 kg) presentan un mayor riesgo de desarrollar diabetes y algunos tipos de cáncer en la edad adulta, además de las complicaciones que se presentan en el parto.

comentarios
  1. Anapr dice:

    yo caminaba mucho con mi panza jeje

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s